Propuesta para la refuncionalización de una casa antigua en Rafaela, Santa Fe como espacio de encuentro social y cultural de una sede del Colegio de Arquitectos de la provincia de Santa Fe.
La intervención propuesta se equilibra entre la preservación y las modificaciones, entendiendo que es necesaria la primera y buscando que sean precisas las segundas.
Conservar el perfil del barrio y operar con la menor cantidad de elementos posibles, dando como resultado la mínima ejecución con el mayor éxito como resultado. El
Proyecto se organiza, tanto en esta etapa que nos ocupa, como en una futura posible ampliación, en torno a lo que llamamos el hortus conclusus, el jardín, el
corazón mismo del terreno, una preexistencia inmaculada que pervive al deterioro que ha sufrido la propiedad en general.
Ese sector está contenido por unos límites bien definidos que preservan en su interior un espacio tanto para la contemplación como el disfrute. Tal como en la
tradiciòn medieval, ese espacio es el paraíso, el lugar de seguridad, tranquilidad y armonía; por eso el proyecto busca que todo el espacio interior se vuelque hacia el; se abra, se despliegue y el lìmite entre el interior y el exterior se torne ambiguo.
Una pieza neutra, de inserción muy clara, resuelve los servicios pedidos, liberando para su máximo aprovechamiento, el resto de los metros cuadrados sin necesidad
de agregar nuevas superficies. La operación se restringe al máximo según la premisa de tratar de resolver en un solo elemento todas las necesidades y dejar libre al espacio para que fluya, congregue y abrace a quienes van a habitarlo.
Como es una pieza incorporada, esto se evidencia mediante la utilizaciòn de un sistema constructivo liviano, en seco y modular que, casi sin tocar el piso, ni las paredes ni la cubierta logra, por su autonomía, constituirse en un objet-type, un elemento inèdito que sin resignar autonomìa, guarda el silencio necesario para que el espacio de lugar a las distintas actividades que convoquen a los colegiados.
Rafaela, Santa Fe
Anteproyecto
Adolfo Schlieper
Fernando Monti
Imágenes:
Huellas Arq.