El encargo nos presenta la oportunidad de pensar el espacio físico arquitectónico que habilite la posibilidad de enseñar y aprender, binomio fundamental de una casa de estudios, específicamente, de una universidad. Por otro lado, se aborda esta necesidad con una mirada sensible que busca interpretar la arquitectura propia de la órden dominica.
Esa condición se traduce para nosotros principalmente en las posibilidades de encuentro. Espacios para estar, para permanecer; espacios que aún siendo dinámicos permitan el sosiego y el intercambio. No se aprende o se enseña solo en un aula; así como tampoco sólo enseña un docente y aprende un estudiante. Si la arquitectura fomenta el compartir, la participación y la inclusión, en un ambiente propicio, ese par enseñanza-aprendizaje es fértil y plural.
Por todo esto, el proyecto se enfoca en la formación de espacios intermedios que, en cada etapa, permiten que las personas se reúnan, produciendo vínculos y encuentros. Espacios atravesados por la luz y el aire, sobrios y sencillos, pero grandiosos en la relación precisa de las partes, produciendo un edificio que se acomoda a la escala urbana, pero que en esas relaciones se percibe grandioso. Se pone en valor la escala humana para que, a pesar de ser monumental, logre ser acogedora para la comunidad.
El claustro no es solo un patio; es el eje que organiza la vida. Para los dominicos, es un espacio de tránsito y meditación. En este proyecto, el patio del claustro se concibe como un espacio para ser habitado proponiendo usos diversos.
Fundamentalmente, este proyecto traduce los principios de la Órden de los Dominicos en un lenguaje de líneas limpias, entendiendo la belleza como el resultado de un conjunto bien proporcionado, de una estructura correctamente modulada; un conjunto que no necesita del ornamento, sino de la precisión y la sobriedad.
Estos principios se expresan en una materialidad simple, utilizada según la lógica constructiva propia del material. Pisos de piedra, hormigón y madera. Estructura metálica, cerramientos de metal y madera y vidrio con sistemas de oscurecimiento y controles visuales. Espacios claros que no distraen la mente de la contemplación o el estudio, construyendo un ambiente de sosiego y virtud.
Concepción, Tucumán.
Anteproyecto
Concurso Nacional
Bruno Arduino Wolf
Celeste Ciuro
Brian Ejsmont
Leo Rota
Fernando Monti